Y aquí Keko

Este pobre perrito , Keko, ha sufrido muchísimo en su corta vida. Con sólo 4 mesitos, ya ha conocido el horror del maltrato, el abandono, y el dolor. Afortunadamente se cruzó en el camino de Dani.

Los perrillos tienen ese instinto para saber quiénes son las personas buenas que pueden ayudarlos, así que Keko, aterrado como estaba, con su pequeño cuerpecito lleno de cicatrices y heridas viejas por todas partes, entró un día en la finca de Dani, buscando protección. Dani, que ya tiene muchos perros acogidos, acudió a Gelines, otro ángel para los animales abandonados.....

El perrito estaba muy hinchado, y pensaron que sería porque tenía parásitos. Pero a las pocas horas, su cuerpecito se abrió en llagas, especialmente en el cuello, que estaban llenas de gusanos. Alguna de sus muchas heridas sin desinfectar se había cerrado superficialmente, pero debajo de su piel, los gusanos de la mosca le estaban literalmente comiendo vivo. Tras dos operaciones, en las que el veterinario ha tenido que retirarle trozos de carne podrida del cuello, las ganas de vivir de Keko le han hecho salir adelante, aunque está muy asustadito, y aparte de las cicatrices, no le quedarán secuelas.

El veterinario dijo que nunca había visto un perro que hubiera sufrido tanto. Por sus cicatrices debe haber sido maltratado o mordido por otros perros casi desde que nació, y a saber cuánto tiempo estaría vagando solito con esa enorme infección por todo el cuerpo... Ahora necesita una familia que le quiera de verdad para que el pobre pueda olvidar los cuatro primeros meses de su vida, que han consistido sólo en sufrimiento.Es el perrito más bueno del mundo, quiere tanto un poquito de afecto que se pega literalmente a ti, como podéis ver en las fotos, tiene la cabeza pegadita al cuerpo de Gelines, su mamá de acogida, que lo tiene en brazos....al fin y al cabo, es casi un bebé aunque sus ojos tienen una mirada muy triste. Es feliz con tener agua y comida (enfermo y todo comía el pobre todo lo que le ponían delante el día que lo recogieron, no se cansaba de comer, a saber el tiempo que llevaría sin hacerlo) y una camita blanda donde acurrucarse y sentirse protegido, y por supuesto , mucho amor y mimos....¿Quién puede ofrecerle un hogar?  

Es pequeñito, pesa 8 kilos y el veterinario dice que no crecerá mucho más, y por lo demás, a pesar de todas sus heridas, es precioso.

 

Galería de imágenes:

 

 

 

 

 

Inicio | Contacta con nosotros | ©2005-2006 ADALE