Un hijo de hipopótamo, que sobrevivió al Tsunami, en la costa de Kenya tiene un extraño vínculo con una tortuga hembra, gigante y centenaria, en la ciudad portuaria de Mombassa.
El hipopótamo huérfano, con menos de un año y pesando cerca de 300 kg, adoptó la tortuga centenaria como madre, y ella parece estar feliz en su papel de madre adoptiva. Los dos nadan, comen y duermen juntos.
NO IMPORTAN LAS DIFERENCIAS SI EXISTE EL AMOR....








